Entrevista sobre lateralidad con Elena Martín González

Con motivo de la charla que tendremos sobre lateralidad ifantil el domingo 26 de noviembre, os presentamos una pequeña entrevista con Elena Martín González, fundadora de Ikusi Lateralidad.

Elena MartinEsto de la lateralidad, ¿se reduce únicamente a ser zurdo o diestro o engloba más aspectos?

La lateralidad engloba muchos más aspectos que ser diestro o zurdo. Diríamos que ser diestro o zurdo es la consecuencia visible de la organización que tiene nuestro cerebro, de esa distribución de funciones que se establece entre los dos hemisferios cerebrales. Hablar de lateralidad es hablar de cerebro.¿Qué problemas puede dar un trastorno de lateralidad?

Un trastorno de lateralidad puede dar síntomas como dislexia, dificultad para organizar el espacio y el tiempo, no distinguir entre derecha e izquierda, inversiones en espejo, falta de comprensión lectora, falta de atención….es decir, provocará en mayor o menor medida una dificultad para integrar los códigos de comunicación escritos, es decir, la adquisición de la lectoescritura y las matemáticas. También puede provocar que ciertas funciones que deberían realizarse de forma automática y eficaz, se realicen de forma consciente, con el consiguiente gasto energético que puede suponer eso, tanto física como emocionalmente.

¿El zurdo o diestro nace o se hace?
Ser diestro o zurdo es algo que ya está determinado cuando el niño nace. De hecho, a las 15 semanas de gestación aproximadamente, la mayoría de los niños empiezan a mostrar una clara preferencia por chuparse el dedo derecho. Cuanta mayor impregnación genética, menor será la influencia del entorno del niño para lateralizarse correctamente. Generalmente cuando un adulto (padre/madre/profe) influye en que un niño se haga diestro o zurdo, tiene muchas posibilidades de equivocarse, por lo que deberíamos evitarlo. Hasta los 4 años aproximadamente, cuanta mayor simetría haya entre los dos lados del cuerpo, mejor.

Si alguien es zurdo y se le ha obligado a ser diestro escribiendo, ¿cuáles pueden ser las consecuencias?
Si realmente a nivel cerebral es zurdo y se le obliga a escribir con la derecha, nos encontramos ante un “zurdo contrariado”. Probablemente esa persona tenga/haya tenido mayores dificultades en su proceso de aprendizaje, su psicomotricidad fina no será buena, por lo tanto, le costará escribir y tener buena letra, problemas para entender las matemáticas, puede ser más torpe de lo normal en los deportes de pelota porque su coordinación oculomanual no es la conveniente… Pero todo ello dependerá de cada caso en particular, ya que muchos niños consiguen salir adelante sin dar síntomas a base de un mayor esfuerzo interno.

 ¿Y los ambidiestros? ¿Es decir, los que escriben con una mano y realizan el resto de actividades con la otra?
Sería un caso parecido al anterior…habría que determinar bien esa lateralidad. En contra de lo que se cree a nivel social, ser ambidiestro no es una ventaja ni una habilidad superior. Ser ambidiestro significa que no está lateralizado y su cerebro no tiene las coordenadas espacio-temporales bien establecidas.

¿Si eres diestro, conviene utilizar también el lado izquierdo para trabajar el hemisferio derecho y viceversa?
En este caso, a diferencia del anterior, estaríamos hablando de entrenar lo que llamamos la “supralateralidad”, es decir, soy un buen diestro/zurdo y aun así quiero potenciar mi lado menos ágil. Eso está muy bien y es lo que hoy en día se oye mucho como “estimulación cognitiva”. En la charla os presentaré algunas metodologías novedosas que van muy bien para esto, tanto para adultos como para niños.

Nos vemos el próximo domingo 26. ¡Muchas gracias, Besartean!!!
Elena Martín,
Terapeuta de lateralidad
www.ikusilateralidad.com

 

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